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NAGARA / No. 58


 

Shih Yung-Chun o un listado de animales
dibujados con un pincel finísimo

 
 


1. Las peculiaridades del zapato izquierdo



En la página 793 de mi Arcoíris de gravedad un científico peruano habla con Enrico Fermi sobre las posibilidades de integrar nociones incas a la ingeniería nuclear. El italiano escucha mientras busca en el periódico la tabla de goleadores. Las frases del peruano lo desesperan. Refuta sus ideas y lo despide con estas palabras: “Lo que usted debe hacer para resolver los problemas del lanzamiento de la bomba es estudiar hasta el delirio un zapato.” En las siguientes dos páginas el peruano observa, mide y analiza las peculiaridades de su zapato izquierdo.

A la mitad de una oración la escena se interrumpe. En lo que resta de la novela no existe ninguna explicación o recuerdo del destino del peruano. La incertidumbre me obligó a consultar el Arcoíris de la biblioteca, la página 793 era distinta, ninguna huella del andino ni de Fermi. Revisé el original en inglés pero la anécdota no aparece. Fatigué las ediciones comentadas y las distintas traducciones. En ningún ejemplar existe ese peruano convencido de que puede entender y explicar el universo gracias a uno de los más humildes hechos por el hombre.



2. Nuevo México



L. K. fue el quinto director de efectos especiales que trabajó en la película El congreso (Ari Folman, 2013). Los dos primeros habían desparecido, el tercero estaba en un centro psiquiátrico y el cuarto sufrió un grave accidente automovilístico. El estudio y los productores estaban desesperados debido a la inminencia de las fechas de entrega y a la posible cancelación del proyecto. Robin Wright (la protagonista de la cinta) fue quién recomendó a L. K. Habían sido compañeros en la universidad. Él era el diseñador más talentoso según los maestros y sus compañeros pero a los 23 años se convirtió en un adicto a la realidad virtual. Durante dos décadas recibió varios tratamientos de rehabilitación y vivió recluido largas temporadas en una cabaña en el desierto de Nuevo México, lejos de cualquier tecnología.

L. K. terminó los efectos especiales de El congreso en 17 días, un tiempo increíble, más si se piensa en la exigencia y neurosis de un tipo como Folman. Al ser entrevistado en Cannes, L. K. aseguró: “Me sentí estupendo en ese mundo de alienación  y desamparo que plantea la adaptación de la novela de Lem, casi como si hubiera regresado a esa casa donde permanecí oculto durante años, ese lugar donde yo no es otro, sino que yo es una marca comercial o el cuerpo de una estrella pop.”


3. Los oncólogos tienen prohibido rectificar



Pedro encontró la sala y el comedor inundados. Revisó si las paredes o el techo tenían goteras o alguna humedad. Nada. Las tuberías de la cocina y del baño parecían perfectas. Las ventanas estabas cerradas y durante los últimos meses no había llovido. Dedujo que este incidente era otro de los misterios de la Dimensión Desconocida en que se había convertido su vida. Tomó la jerga y secó. Encendió la computadora. Cuatro mensajes sin leer. Dos de su médico, en el más reciente rectificaba la hora de su cita. Pedro pensó que a los oncólogos se les debería prohibir rectificar. Intentó leer las pruebas de imprenta que tenía pendientes pero no pudo. Salió. Caminó dos cuadras y se dio cuenta que no llevaba dinero ni llaves. Decidió no regresar a casa.

Cuando sus familiares fueron por los muebles y la ropa, la casera les dijo que Pedro se había despedido efusivamente y que incluso se veían tan guapo como hace unos años.


4. Cancelar sus participaciones



Los cuatro historiadores del arte desayunaron en el restaurante cercano al museo donde impartirían la ponencia “Los eufemismos y las estrategias para ocultar El origen del mundo  de Gustave Courbet”. Los cuatro sintieron el mismo malestar estomacal. Hablaron con los organizadores que respondieron que era imposible aplazar o cancelar sus participaciones. Idearon un plan, cada uno hablaría por espacio de diez minutos y animarían al público a participar. Decidieron que la ponencia iniciaría con el historiador de mayor prestigio y experiencia pero al tomar el micrófono comenzó a sudar frío y apenas logró decir su nombre y los datos generales de Courbet. Sus colegas poco añadieron. En su primera y posiblemente única intervención sólo agotaron 16 minutos de los 80 programados. La audiencia (una madre con sus gemelas de meses y una pareja de ancianos) estaba desconcertada y a pesar de la insistencia de los historiadores sólo hicieron un par de preguntas:

¿El cuadro es o no es pornografía?

¿Saben si en los baños hay cambiadores para bebés?


5. Tinta azul



Michael Foucault llamó al editor del libro que leí. Estaba desconcertado y más. Su estado era el de la euforia. El editor dijo que no se trataba de un error, el párrafo era así, agregó que el traductor había consultado con Borges cada una de las posibilidades. Foucault copió las palabras en las 219 postales que tenía en su escritorio. Tardó cinco días en esa tarea. Un mes en recopilar las direcciones de amigos y camaradas. Hace un año en Niza una anciana nos mostró uno de esos documentos. En tinta azul y curiosa caligrafía se descifraba:

Los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas.



Enlaces para ver más de la obra de Shin Yung-Chun:

1) En Tumblr
2) “Shih Yung-Chun’s Surreal Paintings of Not-So-Everyday Scenes”, en Hi-Fructose
3) En Artnau
4) En el blog Cuaderno de retazos
5) En Artsy

 

 


Jorge Posada (San Luis Potosí, San Luis Potosí, 1980). Es autor de Costa sin mar (UAM, 2012), Adiós a Croacia (Zindo & Gafuri, 2012) y La belleza son los aeropuertos vacíos (Liliputienses, 2013). Tiene el blog <http://costasinmar.blogspot.com>