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POESÍA / No. 59


 
Poemas


Tonatiuh Chan Higareda



EN LA VIDA HAY DOS CLASES DE POETAS.
Mi ex novio y los demás.
          Ambos malos.

Estoy cansado de oírlos recitar
sobre la hermana República de Cuba
y de sus bares y de las locas que salimos
con las uñas acariciando las aceras.

                     Miró Alberto una jota que en el baño
                     ostentaba feliz la pompa nalga
                     y entre hoteles, desdichas y las ganas
                     bañábase de semen delicado.


Estoy cansado de oírlo recitar
en el grito ahogado de las masas,
en el barullo de las pantallas negras.
Sombra de mi presente,
cruz del pluscuamplerfecto.
A los otros callar quisiera
su literatura del norte como arma
a sus burdeles y a sus vírgenes,
a sus poetas como profetas.

Ya no hablen más de la nostalgia
de la Zona Rosa y sus cafetines,
de Pita firmando servilletas
de la undécima de las rodillas negras.

En la vida hay dos clases de poetas.
Mi exnovio y los que liran rap
y los que los dedican
           y los que los dedican a sus putas
                     y los que los dedican a sus putas madres
                               y los que los dedican a sus putas madres obras
                                         y los que los dedican a sus putas madres obras francesas.
           Ambos malos.

También de los seminarios gay
y de las presentaciones de libros de contracultura.
Estoy cansado.
De las poetas heteronormadas
que remojan sus plumas en sus vaginas
para escribir menstruales monstruales glosas
y lésbicos sonetos.
De las locas heteronormadas
que escriben exigiendo la lectura
de sus poemas que escribieron con el glande
fino, finísimo bolígrafo de sus viriles cuerpos
y que sólo han escrito sobre el derecho
político de sus amores.

Sálvenme,
oh, musas
de la poesía en voz alta
en el crepúsculo de los bares,
en las juglarescas mezcalerías.
No me guíen hacia los recitales
en los restaurantes italo-españoles
ni a los talleres de micropoesía
mucho menos a los de escritura creativa.

                    Homero, ten piedad
                    Lesbo, ten piedad
                    Catulo, ten piedad
                    Virgilio, escúchanos
                    Ovidio, escúchanos.
        
                    Santa Juana
                                        Ruega por nosotros
                    Santa Juana de Asbaje
                                        Ruega por nosotros
                    Madre de Paz
                                        Ruega por nosotros
                    Madre del buen hipérbaton
                                        Ruega por nosotros
                    Madre de Salvador
                                        Ruega por nosotros
                    Torre de David
                                        Ruega por nosotros
                    Torre de marfil
                                        Ruega por nosotros
                    Refugio de los noamados
                                        Ruega por nosotros
                    Reina de los mártires
                                        Ruega por nosotros
                    Musa concebida sin pecado original
                                        Ruega por nosotros.

                    Cordero del Verso que quitas el tedio del mundo:
                    perdónanos, Señor.


En la vida hay dos clases de poetas
Mi ex novio y yo
    Ambos malos.

Porque cedí al verso libre
y a la poesía visual,
y ahora rasgo mis vestidos cuando quiero escucharme
y constriño en pequeños haces las vocales
cuando recito en público
                    Patito, patito, color de café...
Porque dejé de buscar el ritmo
en los poemas que me salen de las cuerdas
de nylon que traigo atoradas en la garganta.
En los performance me hierve la sangre
y en el slam poético el Dionisio que traigo
adentro me brota.
Ya jamás rimo
por no parecer anacrónico
uso el enter y el shift a mi antojo,
escribo sumergiendo las yemas de mis dedos
en los recuerdos de los padres de otros
y hablo en cursivas y en helvéticas mutiladas.


Ahora escribo dos clases de poemas:
a mi exnovio y a los demás
Ambos malos.



Consejos para lingüistas que de su profesión hicieron mundo

Pragmáticas piernas que sostienen
tu lingüística:
El aparato fonador de los deseos.
Pronuncia bilabiales, mujer,
con los dos pares
de cuchillos que te dio la herencia.
Cueva de Sésamo,
labra en la semántica tu tacto,
como estela prehispánica,
escribe en sus paredes tus anales.
Y en los anales, mujer, nunca te tenses
que los dolores no sólo se sienten en el corazón.
Dile que te bese, que junten
tus dos bocas con la suya.
Háblense en vocales medias,
prepalatales y velares luego;
háblense como si recitando poesía
fuéranse a acabar las palabras del mundo
hasta haberse consumido todos los triángulos vocálicos.
Nunca te canses de hablar, mujer,
vive en el perenne gerundio de tu sexo
y arrasa con las dentales de aquellos
que sólo mordiscos saben dar.
Trágate todas las lenguas del universo
que ser políglota te abrirá
el léxico y las puertas.
Sólo una última advertencia:
No escuches ni pronuncies,
mujer, el pluscuamplerfecto:
Burla de los amores subjuntivos.

 


Tonatiuh Chan Higareda (México, D.F., 1993). Editor. Ganó el segundo lugar en el concurso 43 de Punto de partida en la categoría de cuento breve y recibió mención honorífica en el no. 45. Director general de las revistas Morbífica e Iboga. Es miembro del consejo organizador de la Feria de Revistas y Publicaciones Periódicas Independientes (FIRPPI) en su edición de la FIL Zócalo.