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 No. 1/POESíA

 
 Hansel

 
Merodeo alrededor de tu sonrisa
como queriendo clavarme en tu aroma
hueles a sueños y a infancia transparente
y hay días en que hueles al tiempo salobre del deseo



II


Rompes mi angustia la haces trizas
pero me ayudas a acomodar las piezas
para reconstruir la pira
Me has ayudado a darle voz a los exilios



III


Camina hacia el trozo de mi insomnio
Vuela  hacia el pozo donde
dejaron atrapada la historia silenciada de Hansel y de Gretel
camina  hacia el sonido de los poemas
que he guardado debajo de la almohada
y si quieres asómate a la cuarta escena
que Antígona se atrevió a romper.



IV


Merodeo alrededor de tu sonrisa
La opacidad está en mi miedo en mi locura
La opacidad está en algunas  noches en
en que fuera de mi refugio estoy
y aun así te busco, te pronuncio, te recuerdo
y también visualizo la terraza de café pintada por Van Gogh
La transparencia la he hallado en las lágrimas
que a veces todavía suelo sembrar en la llovizna.
Merodeo alrededor de tu cintura aunque
no lo quieras observar
Merodeo tu historia
aquella que escandalizaría a  mi propia pasión por ti.
Danzo para tu cuerpo, para tu presencia,
vuelo por las avenidas
de la decadente ciudad
porque ahora me alimento de tu nombre,
y del olor de tu piel
y como si lanzara una plegaria para ti
repito al ritmo del naufragio
          Hojeando tu perfume se marchitan las cosas

          Y tu lejanamente sonríes  y destellas
Pero tú no te imaginas
que el nuevo epígrafe de mis labios lo consagré a tu ritmo y a tus manos
a tu aroma y a tu cuerpo
           Hansel, Hansel, ven a danzar un tango trasnochado
          con la imprudente Gretel.
Acaso te robaron los ojos, no lo ves
él es Memoria acompañada de un barco en busca de
su porción de mar
          Perdóname Hansel pero no puedo renunciar
          a mi cuerpo iluminado por tu nombre
          a mi nombre pintado por tu tacto.


V


Ciudad en decadencia ciudad opaca
Pero Gretel sigue esparciendo sus trozos de deseo sobre el asfalto
Cuando encuentre a la bruja le pedirá prestado su traje
porque querrá odiar por una tarde al hermano.
Hansel, Hansel, corre corre para salir del bosque,
No tengo brújula que darte
No tengo más que angustia y
dolor en la cabeza y un paisaje que no ha pintado todavía Van Gogh
Hansel, Hansel, corre, sal del bosque e intérnate en los paisajes
de la absurda ciudad el único camino trazado por
Gretel te conducirá al lugar de la llovizna
Anda bebe una taza de café recordando el sueño de Van Gogh,
Anda bebe un poco de café
mientras  Gretel es parte de las rotas
consignas para nombrar la libertad.

 


María del Rocío García Rey
(México, D.F., 1971) es licenciada en Estudios Latinoamericanos y actualmente cursa la maestría en la misma especialidad en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha publicado cuento y poesía en las revistas Fem, Sinápsis, Verso Destierro y en el periódico Metate. Uno de sus intereses principales es la difusión de la literatura, sobre todo latinoamericana, así como el fomento de la lectura, por ello imparte talleres de lectura y literatura en algunos Centros Culturales de la capital.