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No. 13/POESÍA

 
Cinco poemas diversos


Luis Arce

Donde (lo digno)

Mi padre tiende vientos a su altura,
mitad hombre ante los huecos del suelo,
a todo corazón pide una hechura,
mi padre en su palpar anduvo enfermo.
De la ciudad conserva una pintura,
en sus cuadros sin lágrima le duelo,
tiene su casa agotada fractura;
cuenta algo diferente mientras duermo. 
Dilata su vida a incierto destino,
mi padre arregla su puta fortuna,
con el alma afila temible espada,
también cansado, valiente marino;
la urbe siempre lo espera oportuna
mi padre trae la ciudad en la espalda.



Caramelo

El corazón se hiere
más que las manos
se viste de blanco
lo único que percibe es a ti
raro elemento
descubres el borde de mi pulso
mis susurros y evaporaciones.

nadé tras el surco
del silencio más impío
tú en la aldaba
trastornas la idea del agua
erizas el púrpura sentido
escribes para brotar
como un anémico garabato  
un bosquejo de viejo hombre
con su reflexión casi ínfima

todo es pánico
en nuestro transplante
efímero sosiego

          ya sabes:
purifícame estos pulmones rotos
yo te agrieto la calle
sólo si quieres seguir avanzando

                                                                    ¿nos trenzamos?

porque a veces
logramos anclar
dos relámpagos
se nos forma una apoplejía
reconstruimos el tiempo
dejamos que las miradas entren por la boca
contemplamos una estrella todavía inmadura

Un sueño permanece.



Correspondencia de metamorfa

Aquí
       torbellino  diáfano,
el cuerpo profundo 
                   que se mira tormenta,

quitado de su olvido
cruje,
      esquila,
            se enciende en el músculo 
            como desnudez;
      espera llegar su retrato
                 mis ojos.
Aquí,
con la piel en presente,
            me arrojo al viento ajeno;
caigo mundo entero,
altas tempestades levanto



Futuro Inmediato

Cede un regreso muerto de tanto adiós,
tatuaje de brizna y escupitajo,
labio amargo de ondas leves,
restos de relámpago sobre la mesa.

Cicatriz devuelta nube,
quieta, mi cabeza descansa
con el arrepentimiento,
con los dedos impacientes,
con la entraña de la brisa…

lloverá…

Este regreso puede esperar 
donde el tiempo no pasa,
para que no suceda nunca.



Desintegrarte

Este repaso tiene la edad de viejas estelas,
porque camina poseído,
porque le falta casa,
porque agita tu rostro;

extirpa tumores ajenos,
te quita la forma de cuerpo,
somete tus pies
para regresar, de nuevo,
a donde sea que vengas.


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Luis Arce (Ciudad de México, 1989) es poeta, narrador y ensayista. Estudia Letras en la Facultad de Filosofía y Letras. Ha publicado poemas en revistas como Lenguaraz, La Línea del Cosmonauta y Literal. Es miembro del colectivo Devrayativa.