Números anteriores

No. 14/POESÍA

 
Poemas*


Manuel de J. Jiménez
 
Apuntes de un burócrata


El licenciado escribe una breve novela de equivocaciones
Antonio Ramos Sucre 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Desde un escritorio redacto los informes
para la agencia en mi flanco delirante.

Mis papeles registran datos precisos de los demás:
cada número imposible que proclama la lotería
cuando el insomnio cancela los párpados
por no vislumbrarse ganadores en el centenario piso,
el colapso eléctrico viviéndolo a solas,
conspiraciones de archivistas y los estantes en
complicidad,
mujeres que traen en el escote la supremacía del jefe,
elevadores subiendo los anhelos del personal,
las salas que decoran su impaciencia con cebras,
teléfonos dando una línea ocupada sin pulso rítmico,
las secretarias y el sonido agudo de su defunción,
los amaneceres foliados llenándose en el primer turno,
recordatorios donde apunto las fallas cardiacas,
cada itinerario piloto,
las pistas de aterrizaje sobre los documentos,
los códigos y su materia soluble en agua,
el filo secreto de las ventanillas que corta a los
incautos,
urinales desahuciados por la orina de nicotina,
ventiladores con sus aspas como una flor hindú,
paquetes que llegan amarillos por el susto de su viaje,
rúbricas gastándose entre las manos.

Nombre y Firma

______________
 FIRMA
______________
 FIRMA
______________
 FIRMA

Si aceptara la exigencia de cada respiro,
las condiciones que señalan mis acreedores
en letra pequeña y papel ceniza,
marcaría todos mis documentos con una cruz,
para estallar las profecías que se llevarán a cabo,
teniendo un nombre propio o a préstamo
hasta reconocer una identidad con tantas incógnitas.

X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X x X



FIRMA

 

Así mi historia se leerá en sentido opuesto:

    1) La cuna por el ataúd
    2) Infancia por vejez
    3) Fortuna por destino
    4) Compañía por soledad

Desde niño sabré el día de mi destierro,
lo cantaré a coro en cada festival con mis amigos.
Soñaré
a mis mujeres abiertas bajo el centro de una basílica,
a los perros ladrándome en el zaguán del porvenir,
a las golondrinas que silban desencuentros con el aire,
al trueno crispando la antena de mi casa.

Pintaré con plumones mi título de abogado.

Volveré a memorizar todas las tablas legales
y sus excusas las tendré en la bolsa de mi saco,
sabré que soy un defensor sin un solo cliente,
que me gustaría más legislar sobre el clima del cielo
cuando confabulo una oración primigenia con mi teclado,
haciendo garabatos en el baldío de la hoja.
Aunque no sea libre de ningún servicio,
es más amable la cadencia de mi ser.

jimenez-manuel-de-j01.jpg
Soy un licenciado tras las siluetas
extendidas y opacas al otro lado del cristal,
andan con mi mismo paso lento,
con la corbata que anuda todos mis compromisos rotos.

Soy un equilibrista en el margen chueco del Estado:
el Estado filtro, el Estado tachadura
el Estado goma de borrar, el Estado barco de neblina súbita
el Estado sello oficial, el Estado gotera de nube falsa
el Estado pilar centralizado de cobre y armadura
paraestatal.

En el monitor dibujo las constelaciones exaltadas,
arden como el resplandor vivo de mi conciencia.
Otro nombre se construye en mis credenciales,
pasan de largo las semanas hasta expirar los acuerdos.
Las canas resplandecen como astillas
en el campo rebajado de mi cabeza.



Inventario de oficina

Los siguientes objetos fueron inventariados en orden de aparición:

 

-  ESCRITORIO DE METAL. Tiene dos cajones; en uno guardo las
   disecciones que el día realiza a mis horas, y en el otro
   se salva el expediente B de las genealogías.


-  ARCHIVERO DE CUATRO SECCIONES.


a) Acuerdos oficiales con mi jefe inmediato y convenciones
   de lo vivido.
b) Memorándums para no olvidar paulatinamente mis datos
   confidenciales.
c) Cifras con las puntuaciones más altas y los balances de 
   mi biografía.
d) El avalúo real de mi persona.


-  SILLA PARA EJECUTIVO DE MARCA DESCONOCIDA. El confort del
   asiento es proporcional al salario.


-  PAPELERÍA EN GENERAL. Escribo esbozos sobre un futuro
   menos lejano, donde mis hermanos serán un aviso pintado
   afuera con esténciles enormes. Cada porvenir posible está
   separado con clips en mi cabeza.


-  SACAPUNTAS ELÉCTRICO. Los lápices llevan el logo de la
   empresa, en otros miro las iniciales de mi nombre
   seguidas de S.A. de C.V. (Ser Anónimo de Calidad
   Variable), la punta del lápiz siempre es una idea total.


-  COMPUTADORA CON IMPRESORA LÁSER. A veces llego hasta su
   mente inconmensurable, descomunal en códigos de
   programación con todos los signos reales y virtuales. La
   representación de muerte es su monitor apagado.


-  PERSONAL ACTIVO. Yo apéndice del inventario.

 




¿Dónde estás, palabra?

En inscripciones de algún baño público.
No sé donde. Momento. Yo sé
que te vi, pero dejé pasar la ocasión.
Ahora intento hallarte entre mis libros
de sexto de primaria y anuncios espectaculares.
Parece que en avisos inconclusos de las avenidas,
hay una frase aparente. O leyendo un boletín
que llega a mi casa con promociones.

¿Habrá un detalle
en un haiku de Tablada
o en un antipoema de Nicanor?
¿Estarás allá junto a juegos de la infancia?
Busco entre novelas y cuentos cortos;
revistas con ilustraciones; columnas
en los diarios; carteles de resistencia.

Indago suerte o designio en el libro de Job.
Consulto cada una de las legislaciones
y sus reformas. Investigo en archiveros
con expedientes que se les despegó el rubro.
Exploro con barquitos de papel bond
zozobrados por espías o calamares en internet.
Y cuando estoy cansado, escudriño
la pantalla digital del despertador.

 


Más poemas aquí...


*En "Apuntes de un burócrata" e "Inventario de oficina" se ha respetado la tipografía propuesta por el autor, ya que forma parte del concepto del poema.


Manuel de J. Jiménez (Ciudad de México, 1986) estudia Derecho en la UNAM. Forma parte de varios talleres de creación literaria. También ha colaborado en la edición de obras jurídicas en la Facultad de Derecho y es director de la revista de literatura Trifulca.