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No. 17/POESÍA


 
Dislocada


Aurelio Meza


Para Tania, aquí y allá
Para Yaxkin y HH


hay una membrana entre los dos
que me impide tocarte:
―¿en qué piensas?  ―en nada
no pienso en nada

y cuando estamos lejos
nos atraviesa de tajo
la misma pregunta:
¿estará pensando en mí?

esta historia dislocada
es todo lo que nos queda
del desastre de las palabras:
no porque no estemos juntos, amor, no estamos juntos
o mejor aún
no porque estemos juntos, amor, estamos juntos

 


Nota del autor: “no porque no estemos juntos, amor, no estamos juntos”, verso de Carlos Montemayor, en “Memoria de las estaciones”.





***


huye de tu vida:
es el acto más valiente
que puedes hacer

óyelo bien
la rutina es un fantasma
que infecta tus heridas
cuando duermes por las noches
bloques amontonados de oscuridad
un buen día no te levantas
y la noche se acuartela en tu cuerpo

huye cuando puedas
se nos acaba el tiempo
y aunque siempre ha sido poco
esta vez no queda nada que perder


 

***


¿a quién le hablamos
cuando nos hablamos
a nosotros mismos?

pues ya sabemos qué responder
¿es como un ajedrez de una persona?
¿o es más bien como enfrentar
el miedo más grande:
la figura deforme en el espejo
que se mueve y hace muecas
cuando no me muevo?


 

***


construimos un búnker
entre los huecos de las letras
ahí donde tu piel es más pálida
bajo la presión de mis dedos

el silencio está de nuestro lado
ahora tenemos
una batalla en común 


 

***


sólo te puedo decir
que lo que quiero decir
no basta en mis oraciones
las colma como tinajas
hasta el borde de vino

las pobrecitas oraciones tan desgastadas
porosas como cadáveres de lava

si juntos pudiéramos
hacerlas brillar por un momento


 

***


olvidé cómo llegué aquí
lo que dijiste en esa banca
el sabor del café en tus labios

y es que sin ti esta ciudad
no es una ciudad siquiera
es un callejón retorcido
una triste procesión sin rostro

pero no te preocupes
no extraño mi casa:
me la encuentro a la vuelta de cada esquina


***

…y luego yo, tan mirón, tan melodramático.
Como alguien me lo dijo una vez: Valgo Madre.

Ricardo Castillo, “Autogol”


todo va de paso en la terminal
solamente los locales
y las filas de asientos permanecen

a quién se le ocurre quedarse
a ver despedidas y reencuentros
en vez de alejarse pronto de ahí
a quién se le ocurre

cuántas veces llegaremos a este vértice
cuándo se detendrá la encrucijada
cualquier pretexto será bueno
una reservación sin nombre
un boleto extraviado
todo menos un adiós en este pinche lugar

tengo que estar pronto junto a ti
cada que te veo estoy a punto de conocerte

 


Aurelio Meza (Ciudad de México, 1985) ha participado en los congresos de estudiantes de literatura (CONELL, ENELL) desde 2005 hasta la fecha. Ha publicado en la revista La cabeza del moro (IZC, Zacatecas) y en la revista virtual Trivium (UNAM). Actualmente trabaja en la traducción del poema Sir Gawain y el villano de Carlisle.