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No. 30/EDITORIAL 




Truman Capote es una figura dolorosa en la literatura del siglo XX, un superdotado que vivió en los extremos de la grandeza y la decadencia. Mucho se ha dicho de Capote, encumbrado y luego detestado por sus contemporáneos del jet set estadounidense,  a quienes retrató con fiereza en sus Plegarias atendidas.  Sin embargo, no necesitó Capote de ellos para descender al abismo; él emprendió su camino cuesta abajo en una avalancha de autodestrucción.  A poco más de dos décadas de su muerte, Capote no descansa y sigue siendo objeto de fascinación en sus lectores y en aquellos que lo conocieron a través del filme de Bennett Miller que fundió su imagen de adolescente perverso y angelical con el rostro de otro grande, el actor Philip Seymour Hoffman; o de sus varias biografías, como la espléndida de Gerald Clarke. 

El recordatorio viene a cuento a propósito de “Capote después de Capote”, ensayo de Patricia Cepeda sobre el narrador sureño, mago de la brevedad y la contundencia, cuya herencia incluye dos obras maestras de la literatura norteamericana reciente: Desayuno en Tiffany´s  y A sangre fría. En este número de Punto en Línea, Cepeda repasa, con una concisión que es en sí un homenaje, la obra y decadencia del chico de Alabama que acabó sus días en la pista de baile del célebre Studio 54 newyorkino.

Esta edición incluye también sendas colaboraciones de dos jóvenes autores ecuatorianos: en ensayo, Juan Manuel Granja se ocupa de los Beatles y la beatlemanía, movimiento que se renueva con el paso de las generaciones y rebasa la separación y las muertes de los integrantes del ya mítico cuarteto. Por su parte, la esmeraldeña Carmen Inés Perdomo figura con tres poemas impecables que contrapuntean el trabajo del duranguense Nino Gallegos y del regiomontano Ignacio González Cabello, publicados en la misma sección.

La veta fantástica en la literatura es inagotable. Como muestra, “Beltrán”, que abre nuestra sección de narrativa. Con ritmo vertiginoso, el jalisciense Diego Armando Arellano transmite al lector el gustoso escalofrío de lo sobrenatural. Junto a este cuento presentamos “John y Jack”, relato en forma epistolar en el que el conflicto se filtra sutilmente tras lo que pareciera una simple carta entre amigos, obra del sonorense Aarón López Feldman.

El número presenta un nutrido segmento de reseñas literarias y cinematográficas: en las primeras, Imanol Caneyada se ocupa de Libelo de varia necrología, poemario del chiapaneco Balam Rodrigo; y Marco Jurado hace lo propio con Fulgor español, crónica de viaje de Margarita Peña. En cuanto a crítica cinematográfica, Rodrigo Martínez  disecciona dos obras recientes y por demás recomendables: Somewhere,  cuarto largometraje de Sofia Coppola,  y El cisne negro, de Darren Aronofski, filme que le ha ganado a su intérprete, Natalie Portman, múltiples reconocimientos.

Incluimos además, en traducción, las justas versiones del poeta Alfredo Cabildo a dos piezas del vanguardista norteamericano Kenneth Patchen; y una extensa crónica urbana de José Alejandro Arceo sobre el “Mexipuerto Bicentenario”, suerte de híbrido entre paradero de microbuses y centro comercial. Como contribución gráfica, celebramos la colaboración del artista plástico Marco Armenta: “Simple existencia”, registro fotográfico de cinco obras en óleo, acrílico o collage.

Para cerrar, reitero a nuestros lectores la invitación a colaborar con nosotros en este empeño de la Universidad Nacional Autónoma de México.


Carmina Estrada