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POESÍA / No. 53


 

Despertar (fragmentos)


Davo Valdés de la Campa


 


I

he visto mi cuerpo despertar por la mañana
          se revuelca en las sábanas buscando un pretexto
lo he visto levantarse sin ninguna certeza
obligado sólo por el sonido del despertador
lo he visto mirarse en el espejo
sentir que ahí no hay nada
que es un caparazón vacío
lo he visto palidecer cuando descubre la vida
he visto ese cuerpo cicatrizar por la noche
limpiarse el polvo del mundo
la savia negra de la ciudad
Lo he visto mirarse de nuevo en el espejo
ser un hombre limpio que se lava los dientes
          para que lleguen pulcros al cementerio
lo he visto deambular por la casa a tientas
espiar por la ventana mientras la luz matinal rasga la noche
lo he visto tomar fuerzas
mirarse en el espejo
y ver el vacío de las cuatro paredes
del cuerpo
de los ojos que miran este cuerpo
                                             que cargan estos ojos llenos de nada

II

hoy amaneció en esta parte del mundo
pero en otro hemisferio
las sombras cubrían las falanges del manco
          en otro hemisferio siempre es la noche

cuando abro mis párpados
el mundo existe en la limitación de mi vista
          y sin embargo                       alguien llora
una flor crece
          un bosque se incendia
una niña nace por la unión de la sangre
                    y luego se desploma en medio del universo
amanece
llueve
tormenta de luz
desayuno
metralleta en mano

alguien hace el amor bajo las cloacas
ella llora en un panteón de huesos y flores
cuando escribo
ella se masturba
          un niño tira del gatillo
alguien más encuentra su reflejo
anochece
sigo llorando
el río nunca vuelve
la manecilla sigue pasando (sobre el 9)
pasan los días
el tiempo no regresa
se muere el rock

mientras yo escribo
dios se ríe
alguien apaga la luz
el sol vuelve a salir
la oscuridad se apodera de mi boca mientras canto
                                alguien se confiesa perverso bajo una estrella que rema

III

todo ha sido en vano y no siento que sea triste ni trágico
abrazo la finitud deliciosa de la cama
veo la inmensidad que soy yo mismo
las siluetas de un mundo viejo
el reloj marcando las seis de la mañana
lo veo antes de sonar
inhalo para tomar fuerzas
suena la alarma
ha amanecido una vez más
no encuentro razones para levantarme
pero lo hago
no importa si estoy vivo o no
he renunciado a las respuestas reveladoras
sólo me concierne
la contraposición de los astros en los tableros de ajedrez
las nubes formando tormentas en la taza de café
los árboles inseminando la tierra que pisan mis perros
las aves sobrevolando las bahías que se forman tras la lluvia
los buques quietos en el techo de mi alcoba cuando apago la luz
los fantasmas vacuos sonriéndome frente al espejo
las lámparas iluminando el desierto de la ausencia
sólo existe una galaxia en mi mano cerrada
está ahí porque ha sido pronunciada desde la cama que me contiene
                                                            [Cuando calle
                                                  todo habrá desaparecido]


 


Davo Valdés de la Campa (Cuernavaca, Morelos, 1988). Estudiante de Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma del estado de Morelos. Forma parte del Colectivo La Piedra. Columnista de cine de terror en Penumbria. Beneficiario del Programa de Estímulos para el Desarrollo y la Creación Artística en 2009 (cuento) y en 2011 (novela). En 2010 publicó su primer libro de cuentos Relatos de un mundo depravado (EdicioneZetina). A finales de 2011 fue ganador de la convocatoria para publicación de obra inédita del Fondo Editorial del Instituto de Cultura de Morelos con su libro Ignoto (poesía) que salió en 2013. Su más reciente libro, Despertar, fue editado por Astrolabio. Forma parte del Grumo de Escritores de la Barba Naranja y organiza el encuentro Plumas Verdes de literatura para Cinema Planeta: Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente de Cuernavaca.