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CARTOGRAFÍAS / No. 53


 

Cartografías

Diccionario de dudas


Planos para una ciudad que no existe reúne el trabajo de poetas de Hispanoamérica cuya obra es inédita en México. Propone un recorrido por distintas propuestas y voces de esa tradición de tradiciones que es la poesía en castellano. Son los trazos y las líneas de un grupo de mujeres y hombres que construyen el esplendor y las ruinas de uno de los futuros posibles.

La obra de José María Cumbreño es una exploración emotiva y conceptual de las fronteras. La tensión y la lucidez son dos de sus atributos. En sus libros intenta demostrar que la tesis y la antítesis a pesar de estar en los puntos más alejados del universo (como cierta ley de la física cuántica) siempre estarán unidas. La muestra que Jorge Posada ha preparado para el número 53 de Punto en Línea, rescata poemas de Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas, Las ciudades de la llanura, Los espacios cerrados, Diccionario de dudas, Límites y progresiones, Retórica para zurdos y Genealogías.

 



José María Cumbreño

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 De Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas*
 
 

La cerca de piedra
El espejo empañado
El cuaderno de Darwin
El impacto de meteorito
Radiografía de la mano derecha
In media res
Maquetas
Demoliciones
La parte por el todo
 



La cerca de piedra

Mi abuelo puso una piedra
sobre la piedra
que había puesto su padre.

Mi padre puso una piedra
sobre la piedra
que había puesto mi abuelo.

Límite. Linde.
Yo tengo una piedra en la mano.



El espejo empañado

Quien aspire a conocerse ha de tener el valor
(o la inconsciencia) de mirarse al menos
una vez en un espejo empañado.



El cuaderno de Darwin

Los retratos de los líderes sonriendo en las paredes de todos los organismos oficiales. Los patios interiores. Los aviones que dan vueltas esperando permiso para aterrizar. Los caballeros  que luchan contra la calvicie. Los oficinistas intachables que guardan en sus ordenadores imágenes de niñas desnudas. Los aparatos de aire acondicionado colgados de las fachadas. Las madres adolescentes. El riego por aspersión. Los coches de lujo cruzando de noche el centro de las ciudades. Las circunvalaciones. Los urinarios públicos. Los actores de doblaje. Las casas de los ricos. Los polígonos industriales. Las moscas golpeándose contra las ventanas cerradas. Los veteranos de guerra que mueren en los asilos. Los chalés adosados. Las tarjetas de crédito. Los estudiantes de idiomas pronunciando palabras extrañas dentro de una cabina de cristal. El mal de altura. Los monasterios convertidos en hoteles exclusivos. Los ventiladores en invierno. Las señales de las carreteras abandonadas. Los jornaleros marroquíes contratados para la vendimia. Los ganchos de las carnicerías. Los malabaristas que pasan la gorra en la calle. Los huérfanos que esnifan pegamento. Las colas delante de los locutorios. La pureza de sangre. Los jóvenes llamados a filas. El pintor de cactus. Los gorilas que se reproducen en cautividad. Los presidentes electos firmando penas de muerte. Los diccionarios de dudas. Los pañales usados. Las sillas de ruedas. Los silenciosos clientes de los bingos. Los hoteles apartados donde se citan los adúlteros. Las pelucas. Las noticias de los periódicos viejos. Las estadísticas. Las fechas de caducidad. Los cromos repetidos. Los cromos que siempre faltaban para completar la colección.



El impacto de meteorito

La extinción de los dinosaurios permitió que los mamíferos se desarrollaran y que de ese modo aparecieran nuevas especies, entre ellas la humana, que, como se ve, no es sino la consecuencia última de una catástrofe.



Radiografía de la mano derecha

Únicamente la fuerza con que se cierren sus veintisiete huesos (ventajas del pulgar oponible) diferenciará la caricia de la herida.



In media res

Las historias de náufragos suelen comenzar cuando el barco ya ha naufragado.



Maquetas


                                                                                                          Observé la capital a mi derecha:
                                                                                                          parecía el decorado
                                                                                                          de una ciudad en un teatro.
                                                                                                                        Jonathan Swift


Los manuales modernos de arquitectura
no advierten de los peligros del tiempo
gastado en la construcción de maquetas.

Reproducir lo que existe
vale tanto como representar
lo que aún no tiene existencia
ni quizá la tenga nunca.

Escribir sobre aquello que tuve
es no haberlo tenido del todo.

Las murallas
deben orientarse hacia el sur.
La escala establece la proporción
entre las dimensiones reales del objeto
y las de la copia.

Entre lo que soy
y lo que imaginé que sería.

Debido a un error en los cálculos,
la bóveda no pudo
soportar el peso
y terminó hundiéndose.

Dentro de las avenidas de esta ciudad
en miniatura, se han colocado,
a fin de proporcionar
mayor verosimilitud al cuadro,
semáforos de juguete,
coches de juguete,
personas de juguete.

También este poema está hecho
con palabras pequeñas.

Y, sí, el corte efectuado
por el eje de simetría
descubre dos elementos
exactamente iguales.
Pero contrapuestos.

Las piezas, encoladas y pintadas,
consiguen crear la ilusión
de que la vida allí es de verdad:
que los maniquíes de ese escaparate
poseen una naturaleza distinta
a la de la dependienta que los viste,
que aquella niña de cinco centímetros
espera en la parada de autobús,
que habrá un autobús
que llegue alguna vez.

El tamaño imposible de los edificios
los devuelve
a su condición de decorado.
Aunque, vistos a ras del suelo
(apenas un cambio insignificante
en la manera de mirar),
no sólo las distancias
parecen mucho mayores.

El que soy no es la suma
de los que he sido.
El plano es el único lugar
donde hay líneas rectas.

Sucesión de puntos en la misma dirección.

Porque llega un momento
en que la fidelidad al modelo
es lo que menos importa.



Demoliciones

He vuelto a colocar en el armario
la ropa de invierno.
El frío es un animal transparente.
El hielo es sed endurecida.
La luz, al chocar contra una superficie
que no la absorbe, se refleja
o cambia de dirección.
Penélope no tejía y destejía:
tejía para destejer.
Los bolsillos de los abrigos
se comunican
con los inviernos anteriores.
El sonido metálico
de las perchas que se cuelgan
y se descuelgan de las barras.
Cambiar una cosa por otra.

Límites y progresiones.
La luz, al pasar del aire al agua,
se desvía.

El destinatario
ya no vive aquí.

Caminaba a oscuras por tu casa
(sabía dónde estaba todo)
sin golpearme contra los muebles.

Cambiar una cosa por otra.
Cambiar una casa por otra.
Mudanzas.
Mitad irse, mitad estar.

La ciudad separa su basura.
El plástico, el papel y el vidrio
(una tribu necesita símbolos)
se tiran en contenedores distintos.

La luz, a medida que la vidriera
iba filtrándola,
se convertía en palabra de Dios.

Recuperar, reemplazar, recobrar.
La forma del edificio
descansa en los materiales utilizados.

O una verdad
dicha una sola vez
o una mentira
contada muchas veces.

Los rascacielos construidos
después del incendio.
Las catedrales levantadas
en el solar donde antes
hubo otros templos.

Apuntalar, restaurar, reforzar.
Me he mirado en demasiados espejos.
Las empresas de demoliciones
ofrecen sus servicios
en las guías de teléfonos.

Crece la ciudad a costa
de alimentarse
de sus propios escombros.

Puede que vivir se reduzca a eso:
a doblar y desdoblar ropa,
a vaciar y llenar armarios.

Mitad irse, mitad estar.
Tejer para destejer.

Las fórmulas matemáticas
definen las proporciones de la utopía.



La parte por el todo

Todas las casas se construyen con presencias y ausencias.
El ladrillo que se pone será un muro.
El ladrillo que no se pone será una puerta.

 

 

De Las ciudades de la llanura

 


* Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas, El Bardo, Barcelona, 2008.


José María Cumbreño (Cáceres, 1972). Ha publicado los poemarios Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), Árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio Ciudad de Badajoz), Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008), Diccionario de dudas (Calambur, 2009), Breve biografía apócrifa de Walt Disney (Algaida, 2009, Premio Alegría / José Hierro), Genealogías (Luces de Gálibo, 2011), Made in China (De la luna libros, 2013) y, en Portugal, la antología bilingüe Teorias da ordem (Edições Sempre-em-pé, 2009). Es también autor del libro de relatos De los espacios cerrados (Fundación José Manuel Lara, 2006, Premio de Narrativa Breve Generación del 27); del ensayo literario Retórica para zurdos (ERE, 2010); así como de los diarios Límites y progresiones (Baile del Sol, 2010) y La temperatura de las palabras (La Isla de Siltolá, 2013). Esa misma editorial publicó en 2011 una antología de toda su obra con el título La parte por el todo.