Sabían que una de las cuatro reinas era una impostora. Decidieron organizar una partida de pókar para descubrirla. Fue fácil: una, humildemente, cantó “Corrida” la segunda, un poco desilusionada, dijo “Pachuca” la tercera, con aire triunfal y orgullo por sus compañeras, gritó “Flor imperial” la cuarta, con toda la furia propia de una dama, le sonrió al rey diciendo “Jaque mate”.
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David Ramírez Baizabal (Puebla, 1989). Estudia la licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. (www.bajoluzpropia.blogspot.com ) |